
La transmisión de la gobernanza es el factor clave para el éxito de la sucesión de la empresa familiar. También es una verdadera prueba a superar.
La empresa familiar se caracteriza a veces por una gestión que se sale de los modos de funcionamiento habituales. Por no decir irracional. La transmisión de la gobernanza es, por tanto, especialmente delicada. Por un lado, por el lugar que ocupa la empresa en la familia. Por otro lado, por el estatus del actor individual en esta empresa dentro de la comunidad familiar. El equilibrio entre la familia y la empresa es frágil. De ahí la importancia de que la empresa establezca órganos de gobierno para mantener este equilibrio.
LA TRANSFERENCIA DE LA ADMINISTRACIÓN EN UNA EMPRESA FAMILIAR
Para tener éxito, la transferencia familiar, como cualquier otra transferencia, debe gestionarse como un proceso. Una serie de pasos a realizar, acuerdos a tomar y planificar. El objetivo de la transferencia de la gobernanza es reflexionar sobre lo que está en juego, organizar y optimizar todos los factores de éxito en el tiempo. En concreto, recomendamos:
- La redacción de un estatuto familiar que aclare la relación familiar y las responsabilidades de cada uno con respecto a la empresa. Este texto formaliza los valores y el funcionamiento de la estructura. Define las funciones de cada persona.
- La transferencia de capital social mediante un procedimiento de aprobación.
LA GESTIÓN PARA RESOLVER LOS CONFLICTOS
El interés de examinar rigurosamente la gobernanza es anticipar y evitar los conflictos de los directivos con los empleados tras el traspaso. Permite una transparencia más virtuosa con respecto a los distintos empleados. Y como hemos visto, es especialmente importante en una empresa familiar que a veces toma decisiones poco razonables -o al menos incomprensibles- para los empleados. La gobernanza de la transferencia debe permitir demostrar que esta prioridad otorgada a un comprador del tejido familiar es un factor estratégico de rendimiento y durabilidad.